Mes: marzo 2014

PEPE IGLESIAS ” El Zorro”

Posted on Actualizado enn

 PEPE IGLESIAS “ El Zorro”

  (Acceso a los enlaces pulsando CONTROL + CLICK.)  

 (Colocar el ratón sobre las imágenes para ver  el texto)

 

José Iglesias y Manuela Sánchez, humildes trabajadores españoles, nacieron en la gallega aldea de Escairón (a 12 kilómetros de Monforte de Lemos), en la provincia de Lugo, España.

 

 

 

 

 

Como tantos otros emigrantes españoles de la época viajaron a Buenos Aires, Argentina, en 1914, en busca de una mejor forma de vida.

 

 

 

 

 

Ya en la ciudad porteña, José y Manuela se casaron y, tras establecerse en un conventillo de Sarmiento y Callao, el 7 de febrero de 1915 tuvieron a su único hijo:  José Ángel  Iglesias Sánchez.

                         

                             

 

     

               

                                http://www.slideshare.net/siliar/fotos-del-1900#btnPrevious

El que más tarde sería conocido como el gran Pepe Iglesias “El Zorro”, siempre llevó a gala sus raíces.

En las entrevistas hizo siempre referencia a su ascendencia gallega. Solía decir: “mis tatarabuelos, mis bisabuelos, mis abuelos, mis padres y ¡qué sé yo!, todos nacieron en Galicia…”

Pepe Iglesias tuvo una infancia tranquila y llena de alegría.

No obstante, siempre se lamentó de no haber conocido a su padre, no haber podido abrazarlo y jugar con él,  ya que falleció siendo Pepe un bebé.

Le encantaba escuchar la radio e imitar todas las voces conocidas y populares de la época.

En ocasiones llamaba a su madre para que, con el meloso acento gallego que nunca perdió, le diera su opinión acerca de sus imitaciones.

Ella le contestaba afirmativamente sus gracias, añadiendo que las había heredado de su padre, que tuvo siempre un gran sentido del humor.

Cuando llegaban las fiestas del colegio al que asistía Pepe, siempre le elegían a él para presentar las funciones merced a sus grandes dotes de imitación de personajes famosos del momento.

Fue un niño muy hábil en la escuela. Con su característico gracejo se las ingeniaba continuamente  para sortear las dificultades propias de los exámenes.

Su maestro Trullá siempre le decía “Che, vos lo que sos, sos un zorro”.

Como es bien sabido, a los muchachos les encanta repetir los términos y los motes. De ahí que su nombre, en el futuro artístico, quedó unido a su alias: Pepe Iglesias “El Zorro”.

Sus amigos le animaron a probar suerte en el escenario. Y así fue como en 1932, con motivo de una fiesta de Carnaval que se había organizado en los salones del Gimnasia y  Esgrima, subió a la tarima y con la sola ayuda de un peine y un papelito interpretó algunas melodías conocidas, contó chistes, hizo imitaciones y de esta forma empezó su periplo artístico.

Un año más tarde, en 1933, formó una troupe estudiantil en el teatro Ópera donde fue descubierto por un empresario, gracias al cual su popularidad fue en aumento.

Pablo Osvaldo Valle, en 1935, le facilitó una prueba en Radio El Mundo (en aquel tiempo la catedral de la radio).

Al señor Valle le impresionaron tanto sus imitaciones que le dijo (a Pepe): “Pibe, yo no sé dónde te voy a meter, pero vos de esta casa no te movés más” .

Para familiarizarse con el mundo de la radio y los micrófonos, empezó trabajando en los elencos radiofónicos, donde llegó incluso a compartir papeles junto a la gran Niní Marshall.

_

Su debut oficial se produjo el 1º de mayo de 1937 en Radio El Mundo, bajo el patrocinio de la empresa  Cafiaspirina. El programa se llamaba “El murmullo del éter” y constituyó un gran éxito.

Las revistas especializadas se volcaron en halagos hacia el debutante  afirmando que era el sucesor de Tomás Simari, el hombre de las mil voces.

 

 

 

 

 

 

 

Esa misma denominación también se la otorgaron a Pepe, al que ya se le conoció para siempre como Pepe Iglesias “el Zorro”.

Fueron famosos sus perfectos calcos de las voces de personajes populares como: Luis Sandrini, Rosita Quiroga, Niní Marshall, Pepe Arias, Ortiz Tirado, Lilí Pons y muchos otros.

Era tal su habilidad con la imitación, que en más de una ocasión había gastado bromas telefónicas que tenían un gran impacto ante la audiencia.

Al poco tiempo empezó a crear personajes nacidos de su propia inventiva: la niña “Porotita”, una pareja de gallegos de nombres “Jesús y Curra”, un lobo de mar del porteño barrio de La Boca llamado “Comandante Caruso”, “Fernández” y muchos más.

En una ocasión llegó a hacer treinta y siete voces distintas en el curso de una misma audición.

Su humor sencillo, transparente, sin groserías ni vulgaridades, se ganó muy pronto las simpatías de los radioyentes.

Pepe era un notario de la actualidad y retrataba lo cotidiano, a través de sus personajes, con el lenguaje simple y llano de la gente de barrio.

En aquellos tiempos la radio era una gran fuente aglutinadora y centro de tertulias familiares. No era, pues, extraño, que las noches en que actuaba el Zorro se notara en las calles, hasta tal punto que los empresarios de espectáculos llegaron a quejarse de la baja recaudación de las taquillas en esos días.

En la década de los años cuarenta,  Pepe Iglesias  “el Zorro” brilló con  gran intensidad, hasta el punto que su Buenos Aires querido se le hizo pequeño, y reclamado por su fama, empezó a recorrer varias provincias  del país.

Una de las facetas importantes de Pepe la constituyó su facilidad por la música y fue entre los años 1945-1952, la que algunos consideran su época de oro, donde presentó varias de sus canciones más famosas, de las que en varias de ellas, fue co-autor.

 

 

 

 

 

Temas como “Esmeralda, ráscame la espalda”, “Salí al balcón” ó “Eso es el amor”, entre otras, hasta completar la cifra de  ciento veinte, se escuchaban por todas partes.

                                    http://www.youtube.com/watch?v=urI_NmUD1Vw

Destacar que de la canción “Eso es el amor” se realizaron versiones en todo el mundo. Fue banda sonora de algunas películas, entre ellas, “El mundo de Suzie Wong”.

Aunque, sin duda, la más popular fue la versión que interpretó la famosa orquesta de Franck Pourcel.

                                     http://www.youtube.com/watch?v=F1AaYF2hoIA

Curiosamente “el Zorro”, jamás tocó ningún instrumento, ni estudió música. Pero la llevaba con él desde la cuna. Inventaba ritmos con su silbido prodigioso, con una simple cajita de cerillas o  golpeando sobre una mesa .

Toda su música estuvo basada en un impresionante sentido rítmico puramente intuitivo.

Triunfó  en el cine como actor, llegando a interpretar alrededor de 20 películas, siendo la primera: “Dos amigos y un amor”, en el año 1937, a las órdenes de Lucas Demare.

Cabe destacar, como anécdota, que en esa película cantó un tango con la orquesta de Francisco Canaro titulado “Hay que aclarar” y que a raíz de eso Canaro le llevó de gira por Uruguay.

                                          http://www.youtube.com/watch?v=jKfIQeQfjHA

Al poco tiempo Lucas Demare le dirigió de nuevo en “24 horas en libertad”.

Con “Mi novia es un fantasma”, de 1944, Pepe recibió el premio al mejor actor.

Posteriormente  y después de algunas más, en 1949 filmó una de las diez películas más taquilleras de Argentina: “Avivato”, basada en el personaje de Lino Palacio y considerada la mejor película de su carrera cinematográfica.

Le siguieron “Piantadino”, “El zorro pierde el pelo”, “Si usted no puede, yo sí”, ”El heroico Bonifacio” y tantas otras …

 

 

 

 

 

 

Sus continuos éxitos le llevaron a viajar por varios países como Estados Unidos, Uruguay, México y Perú, donde recibió el Premio Inca.

Posteriormente, el porteño Pepe regresó a su Buenos Aires – La reina del Plata-, donde rodó “Los sobrinos del Zorro”.

Viajó a España en mayo de 1952.

En la Madre Patria debutó en la sala Mozart de Barcelona, en un programa de Radio España presentado por Carmen Brito y Agustin Rafael.

                                                                                                             

Bajo la dirección de Ramón Torrado, en 1953, rodó la película “¡Che, qué loco!”, junto a Emma Penella y el entrañable José Isbert, ya desaparecido.

                                        

                                             

                                         http://www.youtube.com/watch?v=TlhqWih6x_w

Al poco tiempo fue contratado por la Cadena SER de radiodifusión, convirtiéndose en uno de los cómicos más importantes de la España de los años cincuenta.

                                                           

Demostró su gran capacidad para la creación e interpretación de personajes con diferentes voces. Bastaba con oírlos unas pocas veces para que se hicieran familiares en todos los hogares. 

Tal fue el caso de “Don Tapadera”,  o el popularísimo “el finado Fernández”, entre otros, y todos ellos conviviendo en el curioso “Hotel La Sola Cama, donde hay bronca toda la semana”.

Era habitual escuchar entre el lenguaje cotidiano algunas de las frases acuñadas por los personajes de Pepe Iglesias “el Zorro”: “Está loca la pelota”, “Seré bereve”, “ del finado Fernández nunca más se supo”,  “¡Ay que risibilidad me dan las cosas risibles!”, “La punzada…¡me troncha!”,”A mí me gustó, ¿a ti te gustó?”…

Todo el mundo se sabía de memoria la sintonía con la que se iniciaban sus programas acompañada por su incomparable musical silbido : “yo soy el Zorro, zorro, zorrito, para mayores y pequeñitos, yo soy el Zorro, señoras, señores, de mil amores voy a empezar”.

                                          http://www.youtube.com/watch?v=c0RrdlMQ_Ts

Fue galardonado con la Medalla de Oro al Arte Humorístico por parte del Círculo de Bellas Artes de Madrid, así como con el primer Premio Ondas de radio, otorgado, en 1954, al mejor artista internacional del año.

Su manera de hacer reír se basaba fundamentalmente en su expresión lingüística, por este motivo no pudo adaptarse al reto de la televisión cuando ésta llegó a España.

Actuó en el programa Gran Parada, de gran difusión, pero no le acompañó la fortuna por los motivos anteriormente expuestos.

Durante su estancia en Europa trabajó en televisión en Portugal, Francia e Italia.

Regresó nuevamente a Argentina, donde recuperó parte de su popularidad durante los años 1970/80.

                                      

Con motivo de la celebración de su cuarenta aniversario en el mundo del espectáculo, el 23 de mayo de 1977 se le rindió a Pepe Iglesias un emotivo homenaje en el Centro Cultural San Martín de Buenos Aires, donde se proyectó la película “Avivato”.

En el programa radiofónico “Súpershow” que se emitía las mañanas de los sábados del año 1980 por Radio Belgrano de Buenos Aires, presentó un revival de  personajes suyos, como por ejemplo “Jesús y Curra” y  “Comandante Caruso”, entre otros.

En el Canal 13  de Buenos Aires,  los sábados a las 21 horas del año 1981, hizo programas televisivos como “Peperrisas” y “Service de humor”, donde Pepe Iglesias interpretaba papeles de gran éxito como “Los Polonios” (junto al “Sapo” Cativa) y “La Señora Por Hora”.

              

En ese mismo año fue premiado con el Diploma al Mérito por la Fundación Konex.

A partir del año 1985, dado su precario estado de salud, cuando Pepe Iglesias aparecía en televisión, era porque le invitaban para ofrecerle un homenaje.

Posteriormente fue espaciando sus espectáculos hasta su definitiva retirada.

Su última actuación en radio se produjo en 1988 en Radio América, en el programa “Dándonos la mano”. Se trataba de un programa de radio que se emitía de lunes a viernes de 9,30 a 10,30, concebido para ayudar a los actores  que se hallaban en circunstancias de desocupación.

Pepe Iglesias declaró, en agosto de 1988, al periódico Clarin: “Siempre sentí la obligación de colaborar de esta forma. Con ello pretendo ayudar al necesitado, en compensación por todo lo que yo he recibido”.

Y en octubre de 1988 Clarin Revista publicó: “Los artistas nacimos para estar en contacto con el público y sin ese vínculo nos vamos extinguiendo poco a poco. No hay mayor felicidad que la de trabajar, aunque sea gratis, porque necesitamos el calor del aplauso”.

Entre otras distinciones, recibió en 1989 el “Cóndor de Plata” a su trayectoria profesional y el “Cámara Pathé” por su extraordinaria aportación al cine argentino.

Pepe Iglesias, el genial “Zorro”, nos dejó el 4 de marzo de 1991 en Santiago de Chile, a los 76 años de edad, víctima de una afección cardíaca mientras visitaba a su hija en compañía de su última esposa Alicia Agulló.

Trasladado a Buenos Aires, sus restos mortales descansan en el Panteón de Actores del cementerio de La Chacarita donde, por expresa voluntad de Pepe Iglesias, reza el siguiente epitafio:

                                                                  – Hizo reír al mundo –   

                                                               Pepe Iglesias “ El Zorro”

Justamente en este mes de marzo se cumplen 23 años de la desaparición de este singular artista.

Sus inolvidables  personajes radiofónicos, todavía hoy, me trasladan a la época del “racionamiento” de nuestra posguerra, a sus películas con simpático acento porteño y a la llegada de la televisión en blanco y negro.

Con esta resumida semblanza, quiero rendir homenaje al actor que, con su sano humor, me hizo pasar inolvidables momentos en mi niñez.

                                           Pepe Iglesias “El zorro”

                                   -Un porteño para la eternidad-