CUENTO DE NAVIDAD

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CUENTO DE NAVIDAD

A Ramón

 

Charles Dickens (1812-1870)
Charles Dickens (1812-1870)

 

El británico Charles Dickens escribió en 1843 un cuento basado en la Navidad cuyo título original fue A Christmas Carol (Villancico de Navidad).

 

Primera edición de la novela en 1843.
Primera edición de la novela en 1843.

 

En él,  Dickens narra la historia del empresario Ebenezer Scrooge, un antipático y mezquino personaje de afilada nariz y enrojecidos ojos, que transforma su miserable conducta durante un gélido día de Navidad.

 

Ebenezer Scrooge
Ebenezer Scrooge

 

Se trata de un cuento navideño ideal para inculcar en los niños los valores de la cortesía y la amabilidad.

 

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Por mi parte voy a tratar de resumir esta maravilla de la literatura de la forma más escueta posible.

 

El relato arranca siete años más tarde del fallecimiento de Jacob Marley, socio  del usurero y tacaño anciano Scrooge.

 

Hasta tal punto llegaba su avaricia que habitaba en una mansión tan mísera, desangelada y tenebrosa como él. Repudiaba la Navidad, sentía desprecio por los niños y por la gente pobre. Vivía sin amigos y nunca se preocupó por los demás. Lo primordial para él  eran su negocio y los beneficios.

 

Mientras el día de Nochebuena la gente invadía las tiendas buscando regalos y preparando la tradicional cena, el avaro Scrooge permanecía impávido en su negocio, controlando a su empleado Bob Cratchit hasta el último momento de la jornada.

 

Bob Cratchit
Bob Cratchit

 

Incluso cuando ese día su sobrino Fred  se acercó hasta él para felicitarle las fiestas e invitarle a pasar la noche de Navidad con su familia, Scrooge rehusó con desprecio el ofrecimiento diciéndole que eso eran engañifas que se habían inventado los comerciantes para vender.

 

Su sobrino Fred.
Su sobrino Fred.

 

Por la noche, Scrooge se retiró a su casa para descansar. Se dirigió a su habitación, se colocó su camisón y el gorro de dormir. Una vez en la cama se le apareció el fantasma de su difunto socio Jacob Marley, quien, como castigo  por los actos de tacañería y lucro cometidos durante su vida, había sido sentenciado a vagar eternamente, acarreando una larga y agotadora cadena.

 

 

Fantasma de Jacob Marley.
Fantasma de Jacob Marley.

 

El fantasma le comentó a Scrooge que a él también le estaban preparando una pesada cadena, que iba aumentando gradualmente con cada una de sus perversidades. Añadió que, en las próximas noches, recibiría la visita de tres espíritus  que le ayudarían  a no tener que soportar, a su muerte, ese castigo.

 

En la primera noche Scrooge recibió el “espíritu de las navidades pasadas”. Era un anciano de cabellos largos y blancos y de cara aniñada. Éste le llevó a recorrer los lugares de su niñez, recordando pasadas navidades, cuando trabajaba como aprendiz en una tienda y era más bondadoso y cordial con la gente. Rememoró su solitaria infancia con su hermana Fan, a quien él adoraba, y una antigua fiesta de Navidad con su empresario, señor Fezziwig, quien apreciaba a Scrooge como a un hijo. Revivió escenas con su antigua novia Belle, quien le dejó y se casó con otro cuando se percató de que a él le interesaban más su profesión y el dinero que  su amor por ella.

 

Espíritu de las navidades pasadas.
Espíritu de las navidades pasadas.

 

El señor Fezzwig.
El señor Fezzwig.

 

Su antigua novia Belle.
Su antigua novia Belle.

 

Un gigante con una antorcha deslumbrante se le presentó la segunda noche, era el “espíritu de las navidades presentes”. Ambos se  trasladaron a diversos lugares con tiendas repletas de gente alegre comprando regalos y alimentos para celebrar las fiestas. El “espíritu” llevó a Scrooge hasta la casa de su empleado Bob Cratchit donde se encontraba feliz festejando la Navidad con su familia, a pesar de ser pobre y de tener a su hijo Tim muy enfermo. Finalmente visitaron la casa de su sobrino Fred donde se encontraba alegre cenando con su familia y amigos, acordándose con tristeza de su tío Scrooge.

 

Espíritu de las navidades presentes.
Espíritu de las navidades presentes.

 

Su empleado Bob Cratchit celebrando con su familia la Navidad.
Su empleado Bob Cratchit celebrando con su familia la Navidad.

 

La tercera noche le visitó el “espíritu de las navidades futuras”, un sombrío personaje encapuchado que no pronunciaba palabra alguna y que únicamente le mostraba a Scrooge las escenas de la próxima Navidad. Tim, el hijo de Bob Cratchit, había fallecido al no poder costear su familia la medicación debido al miserable sueldo que Scrooge pagaba a su empleado. Al poco rato observó cómo algunos corrillos de gente comentaban sobre la muerte de un hombre. Más allá, unas personas se dedicaban a robar y vender las pertenencias del fallecido que todavía permanecía en la cama. Poco más tarde, ambos,  se desplazaron hasta el cementerio y allí “el espíritu” le señaló la tumba del cadáver. Scrooge descubrió con pánico que el nombre que figuraba en la lápida era el suyo y que, naturalmente, el cadáver del que estaba hablando la gente era él mismo. Arrepentido le imploró sollozando al “espíritu” que borrara el nombre que figuraba en la lápida prometiéndole que cambiaría su conducta a partir de ahora.

 

Espíritu de las navidades futuras.
Espíritu de las navidades futuras.

 

 Tim, hijo de Bob Cratchit.
Tim, hijo de Bob Cratchit.

 

Scrooge arrepentido implorando perdón.
Scrooge arrepentido implorando perdón.

 

Cuando, sobresaltado, Scrooge se despertó en la cama de su habitación comprobó que ese día era Navidad y que  la visita de los “espíritus” había sido sólo una pesadilla.

 

Un sueño que le convirtió, a partir de aquel momento, en un hombre alegre, bueno y generoso que también quiso celebrar la Navidad.

 

Encargó un gran pavo y lo envió de forma anónima a casa de su empleado Bob Cratchit. Se vistió elegantemente y se presentó en la casa de su sobrino Fred diciéndole que había aceptado su amable invitación.

 

Al día siguiente le aumentó muy generosamente el sueldo a Cratchit y desde entonces colaboró desinteresadamente en los gastos de la enfermedad del pequeño Tim, hasta el punto de convertirse en su segundo padre.

 

Scrooge con el pequeño Tim.
Scrooge con el pequeño Tim.

 

Scrooge se transformó para siempre en la máxima expresión del sentimiento navideño.

 

 

Sobre “Cuento de Navidad” se han realizado diversas obras de teatro y películas.

 

Charles Dickens termina su novela corta con una frase del hijo de su empleado Bob Cratchit, el pequeño Tim: “¡Qué Dios nos bendiga a todos”!

 

Y este humilde autor añade:

 

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¡Paz y felicidad en la tierra a todos los hombres y mujeres de buena voluntad! . . .

 

 ¡Feliz Navidad 2016!

 

Quiero dedicar este relato a la memoria de mi querido hermano Ramón, un hombre bueno, pacífico y conciliador que nos dejó el pasado dos de noviembre coincidiendo con el Día de los Fieles Difuntos.

 

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Mi hermano Ramón fue un amante de la Navidad. Recuerdo la  ilusión con que preparaba cada año por estas fechas, de forma totalmente manual y diferente, el tradicional pesebre. Una pequeña obra artesanal de la que presumía ante su familia y amigos. 

 

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En su honor, la música de Ennio Morricone que tanto le gustaba, el tema de la película “Cinema Paradiso”.

 

Hermano, donde estés, descansa en paz . . .

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