Mes: enero 2017

JUANA DE ARCO

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JUANA DE ARCO

 

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LA DONCELLA DE ORLEANS

 

Hija de dos campesinos, Jacques d’Arc  e Isabelle Romée, la pequeña  Juana (que con el tiempo sería santa patrona de Francia) nació el 6 de enero de 1412, en el pueblecito de Domrémy, de la región francesa de La Lorena.

 

Monumento a Isabelle Romée, su madre.
Monumento a Isabelle Romée, su madre.

 

Monumento a Jacques d'Arc, su padre.
Monumento a Jacques d’Arc, su padre.

 

Casa natal de Juana en Domrémy.
Casa natal de Juana en Domrémy.

 

La infancia de Juana se desenvolvió en el campo y nunca aprendió a leer ni a escribir. Coincidió su niñez  con el conflicto por el trono galo que enfrentó al  entonces delfín Carlos VII de Francia  con Enrique VI de Inglaterra, por la reconquista de los territorios que éstos se habían apropiado después de la denominada  guerra de los Cien Años.

 

Carlos VII de Francia.
Carlos VII de Francia.

 

Enrique VI de Inglaterra.
Enrique VI de Inglaterra.

 

Cuando Juana tenía trece años aseguró haber sentido unas voces y tenido la visión de San Miguel Arcángel, Santa Catalina de Alejandría y Santa Margarita de Antioquía, en la campiña de su pueblo, los que le habían alentado  a llevar una vida piadosa y a salvar a Francia y a su rey de la dominación inglesa.

 

Juana recibiendo el mensaje del arcángel San Miguel (Eugene Thirion, 1876)
Juana recibiendo el mensaje del arcángel San Miguel (E.Thirion, 1876)

 

La muchacha contó de sus visiones y voces a sus padres y seres más cercanos. Fue tal su insistencia, que un tío suyo la acompañó ante el comandante de las fuerzas de la ciudad vecina. Ella le comentó que era portadora de un mensaje divino, por el cual aseguraba que Francia iba a sufrir, en breve, una derrota importante. El comandante no le hizo el menor caso, pero cuando poco tiempo después se cumplió la profecía de Juana, el propio comandante le envió una compañía de militares para que se presentara ante el rey.  

 

 Juana, ataviada con prendas masculinas, se desplazó hasta Chinon, donde se hallaba la corte de Carlos VII.

 

Chinon
Chinon

 

El futuro rey, disfrazado de lugareño, se mezcló entre los asistentes, poniendo en su lugar a otra persona. Sin embargo, las voces divinas guiaron a la joven aldeana por todo el salón, hasta situarse ante el verdadero delfín camuflado.

 

Le  confesó sus iluminaciones y le persuadió de que ella, en nombre de Dios  y de Francia, desterraría a las fuerzas inglesas del país. Éste, entre sorprendido, desconfiado y perplejo,  decidió confiarle a Juana, con tan sólo 17 años de edad, la capitanía de un ejército de diez mil hombres.

 

 Siguiendo las instrucciones de sus voces, ataviada con uniforme masculino de armadura blanca y portando una bandera blanca con los nombres de Jesús y María, Juana logró vencer a los ingleses y liberar el asedio de Orleans, el 8 de mayo de 1429.

 

Juana liberando Orleans.
Juana liberando Orleans.

 

Prosiguió con una sucesión de cruzadas triunfadoras que le proporcionaron al delfín Carlos su coronación en Reims el 17 de julio de 1429.

 

Coronación de Carlos VII de Francia.
Coronación de Carlos VII de Francia.

 

A partir de ahí, Juana ya no volvió a escuchar las voces internas que siempre le habían acompañado. Solicitó aprobación para regresar con su familia, pero fue tanto el tesón de sus superiores que optó por quedarse.

 

De ser una heroína nacional, por sus hazañas, pasó a ser envidiada y ninguneada por los consejeros de la corte  e incluso por el propio rey, quienes iniciaron una campaña mezquina, temerosos de que la figura de la heroína de Orleans se convirtiera en un personaje importante y les ensombreciera.

 

Un año después Juana se lanzó a la conquista de Paris, que se hallaba en poder del enemigo y de sus aliados borgoñones, pero el monarca,  sumido en celos hacia la doncella al igual que sus consejeros,  le retiró parte de los efectivos de su ejército, motivando su descalabro.

 

Tras el fracaso de su invasión fue herida y aprisionada por los borgoñones, quienes la vendieron a los ingleses por mil monedas de oro. Éstos estaban muy interesados en la captura de Juana a causa de todas las derrotas que les había infligido. La trasladaron a Ruán, donde fue encarcelada y juzgada por una corte religiosa. Por sus comentarios sobre apariciones y voces divinas la acusaron  de sacrílega, de hechicera, de bruja y de de vestir como un hombre. Fue sentenciada a morir quemada viva.

 

Torre del castillo donde estuvo encarcelada.
Torreón del castillo donde estuvo encarcelada.

 

Desoyendo  las peticiones de una parte de la corte, el rey Carlos VII no pudo (aunque hay quienes aseguraron que no quiso) hacer nada por quien le había ayudado a ascender al trono de su país.

 

Juana jamás se retractó ante los jueces de la Inquisición que la condenaron en un proceso totalmente injusto. Siempre les manifestó que ella se había limitado a cumplir con los designios de Dios.

 

Pidió hablar con el Papa pero su solicitud jamás le fue transmitida al Pontífice.

 

El 30 de mayo de 1431, en la plaza del Mercado Viejo de Ruán, Juana, acusada de hereje, fue amarrada a un madero y abrasada lentamente en una gran hoguera ante la complacida mirada de una muchedumbre que le gritaba “bruja”.

 

La Doncella de Orleans murió rezando ante un crucifijo que un religioso le sostuvo ante el rostro. Tenía 19 años.

 

Juana en la hoguera.
Juana en la hoguera.

 

Algunas de las personas que asistieron a la macabra representación exclamaron: “Hemos quemado a una santa”.

 

Sus cenizas fueron arrojadas al río Sena.

 

Después de 25 años, Calixto III, a petición de Carlos VII, revisó su proceso declarándola inocente y mártir . . . ¡Demasiado tarde! 

 

Calixto III
Calixto III

 

Fue beatificada por Pío X el 18 de abril de 1909, en la Catedral de Notre Dame de Paris.

 

Benedicto XV
Pio X

 

El Papa Benedicto XV la canonizó como santa el 16 de mayo de 1920 y Francia la declaró su patrona.

 

Benedicto XV
Benedicto XV

 

Existen varios monumentos que honran la memoria de Santa Juana de Arco, sobre todo en Francia.

 

Monumento a Juana de Arco en la place des Pyramides de Paris.
Monumento a Juana de Arco en la place des Pyramides de Paris.

 

Estatua de Juana de Arco en Orleans.
Estatua de Juana de Arco en Orleans.

 

También el cine ha recreado, en varias versiones, la vida de la santa.

 

Cartel de la película de 1948
Cartel de la película de 1948

 

Una de las más famosas, sin duda, fue la de 1948 dirigida por Victor Fleming e interpretada por la actriz sueca Ingrid Bergman en el papel de Juana de Arco.

 

La festividad de Santa Juana de Arco se conmemora el 30 de mayo, día del aniversario de su muerte.