EL GRAN HOUDINI

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EL GRAN HOUDINI

 

Erik Weisz
Erik Weisz “Harry Houdini”

 

El maestro del escapismo. .  .

 

Erik Weisz, el que habría de convertirse con el tiempo en el más extraordinario mago y escapista de todos los tiempos, nació el 24 de marzo de 1874 en Budapest, Hungría.

 

Budapest, Hungría.
Budapest, Hungría.

 

Era hijo del judío Mayer Samuel Weisz y de Cecilia Steiner. Tuvo cinco hermanos: Herman, Nathan, Gottfried, Theodore y Leopold y una hermana: Gladys.

 

El rabino Mayer Samuel, padre de Erik.
El rabino Mayer Samuel, padre de Erik.

 

Cecilia Steiner, madre de Erik.
Cecilia Steiner, madre de Erik.

 

Cuando Erik tenía cuatro años la familia tuvo que viajar hasta Appleton, estado norteamericano de Wisconsin, lugar al que había sido destinado su padre como rabino de una nueva congregación.

 

Appleton, Wisconsin.
Appleton, Wisconsin.

 

Poco tiempo después de llegar a Norteamérica, Erik se nacionalizó y para colaborar en la economía familiar tuvo que empezar a trabajar, a la corta edad de ocho años, haciendo de limpiabotas, de aprendiz de cerrajero y vendiendo periódicos en la calle.

 

El interés por la magia se despertó en él cierto día en que su padre le llevó a ver el espectáculo Palingenesia, del Dr. Lynn, un mago que causó una gran impresión en Erik, sobre todo por el arte escénico desplegado durante su actuación.

 

Cartel promocional del Dr. Lynn.
Cartel promocional del Dr. Lynn.

 

Tanto fue así que al cumplir los nueve años Erik, junto a una pandilla de amigos del barrio, fundó un pequeño circo en el que, el 28 de octubre de 1883, se presentó por primera delante del público actuando como trapecista con el nombre de “The Prince of the Air”. 

 

Años más tarde Erik quiso probar suerte y abandonó el hogar paterno para enrolarse en circos ambulantes. La experiencia no duró mucho tiempo pues, a los trece años, regresó de nuevo con su familia, coincidiendo con el traslado de ésta a Nueva York.

 

Nueva York en el año 1900.
Nueva York en el año 1900.

 

Erik siempre tuvo una gran adoración por su madre, devoción que marcaría su vida y que algunos llegaron a definir como de enfermiza.

 

Erik besando a su madre.
Erik besando a su madre.

 

Como ya hiciera anteriormente el joven Erik consiguió algunos trabajos para ayudar al sustento del clan familiar. En su tiempo libre se dedicaba a estudiar magia y a practicar el atletismo y la natación.

 

Un buen día llegó a sus manos un libro titulado “The Memoirs of Robert Houdin” que le impactó sobremanera. En él se relataba la biografía de Jean Eugène Robert-Houdin, un mago del que Erik no dudó en apropiarse de su apellido añadiéndole la vocal “i” para utilizarlo como Houdini en sus futuras actuaciones circenses.

 

Jean Eugène Robert-Houdin.
Jean Eugène Robert-Houdin.

 

Aunque empezó como trapecista, poco a poco se fue decantando hacia el ilusionismo, que llegó a dominar en todas las facetas. Pero donde realmente destacó fue en el escapismo, una especialidad  que requería una esmerada preparación física y una gran resistencia bajo el agua, habilidades que Erik dominaba a la perfección, merced a la práctica adquirida desde jovencito en el atletismo y la natación.

 

Cuando se inició en el mundo del espectáculo lo hizo junto a su hermano Theodore, bajo el nombre artístico de  “The Houdini Brothers”.

 

Erik con su hermano Theodore
Erik con su hermano Theodore.

 

En 1894, en el parque de atracciones de la playa de Coney Island, Nueva York, Erik conoció a Wilhelmina Beatrice Rahner, coloquialmente Bess, una muchacha de religión católica que cantaba en un grupo denominado “Las hermanas florales”.

 

Coney Island, Nueva York.
Coney Island, Nueva York.

 

Bess y Erik en 1894.
Bess y Erik en 1894.

 

Fue un flechazo a primera vista, hasta el punto de que tres semanas después, concretamente el 22 de junio, contrajeron matrimonio.

 

Erik y Bess.
Erik y Bess.

 

Posiblemente debido a una amenorrea primaria de Bess, la pareja no tuvo hijos.

 

Al poco tiempo “Los Houdini Brothers” acordaron disolver su colaboración artística y lo mismo hizo Bess con “Las hermanas florales”. De este modo Bess substituyó a  su cuñado Theodore convirtiéndose en la asistente de su marido y pasando a denominarse “The Houdinis”.

 

Cartel promocional de
Cartel promocional de “The Houdinis”.

 

La belleza de Bess junto a  la simpatía de Erik en el escenario hizo aumentar la popularidad de “The Houdinis”, ya que ambos conformaban una atractiva pareja.

 

El joven matrimonio en una de sus actuaciones.
El joven matrimonio en una de sus actuaciones.

 

Con la presencia de Bess a su lado, Erik  prodigó más sus actuaciones hacia los números de escapismo. Con su gran arte e intuición aportó al mundo de la magia la técnica e ingredientes necesarios para convertirlo en un atractivo espectáculo, rodeado de intriga y misterio. Eran unos tiempos en los que la gente creía en  el espiritismo y en la comunicación con los difuntos a través de los embaucadores, algo que Erik detestaba y que siempre trató de desenmascarar publicando sus farsas y mentiras.

 

A la muerte de su madre en 1913, por la que Erik  sentía gran devoción, colaboró de forma importante, junto a  su esposa Bess, con el entonces denominado movimiento espiritista. Lo hizo con el objeto de denunciar las supercherías de algunos falsos médiums que aseguraban que podían establecer contacto con el espíritu de su difunta madre.

 

Erik con su madre y su esposa.
Erik con su madre y su esposa en 1907.

 

Del circo, pasó a trabajar en teatros y también llevó su espectáculo al aire libre, desde donde ya se le conoció definitivamente en el mundo de la profesión como Harry Houdini.

 

16-cartel-promocional

Fue un continuo innovador y un habilidoso promotor de sus propias representaciones. Durante treinta años llevó a cabo sus increíbles actuaciones de escapismo desafiando todos los métodos de inmovilización y encerramiento lo que hizo que su nombre se convirtiera en toda una leyenda.

 

Su popularidad le llevó a viajar y actuar en toda Europa, donde se vio en la necesidad de registrar sus números para evitar que sus colegas los copiaran.

 

Una de las prácticas habituales que utilizaba Houdini al llegar a una ciudad era acudir, rodeado de periodistas, a una comisaría o a una cárcel de alta seguridad, retando a los responsables de las instituciones a que lo encerraran en una celda  atado y esposado utilizando materiales fabricados por ellos.

 

Houdini en uno de sus números de escapismo.
Houdini en uno de sus números de escapismo.

 

Una vez que el mago, desafiando a Scotland Yard, conseguía huir de sus ataduras y salir triunfante de su proeza, ésta era divulgada a los cuatro vientos por los medios de comunicación, lo que contribuía a acrecentar su fama.

 

Algunos fabricantes de cierres y cajas de seguridad, para publicitarse, retaban a Houdini a encerrarse en sus receptáculos.

 

En sus inverosímiles espectáculos salía airoso e ileso de camisas de fuerza, jaulas, piscinas  y lugares herméticamente cerrados donde, una vez atado y esposado, había sido rematado con cadenas y grilletes.

 

Houdini esposado con cadenas y grilletes.
Houdini esposado con cadenas y grilletes.

 

A pesar de que sus trucos jamás fueron revelados, algunos estudiosos del fenómeno Houdini creen que éste ocultaba ganzúas, llavecitas u otros pequeños artilugios en los orificios de su cuerpo, por ejemplo en el ano o entre los dedos de los pies. Incluso hay quien cree que se tragaba esas diminutas herramientas y luego las vomitaba durante el proceso de su actuación. Al parecer la habilidad en el manejo de ese pequeño utillaje lo adquirió de jovencito cuando trabajó en un taller de cerrajería.

 

Algunos de sus números los representaba a la vista del público, como por ejemplo cuando se liberaba de la camisa de fuerza. Para preservar sus secretos, otros los efectuaba detrás de una velada cortina donde no podía entrar nadie, ni tan siquiera sus ayudantes.

 

Houdini con una camisa de fuerza,colgado de una grua.
Houdini con una camisa de fuerza,colgado de una grua.

 

Obviamente  Houdini dedicaba muchas horas al entrenamiento diario, sobre todo en lo que respecta a la inmersión, durante la cual se asegura que llegó a mantener la respiración  sumergido entre bloques de hielo durante tres minutos.

 

Houdini esposado momentos antes de lanzarse a las frías aguas desde el puente de Weighlock, Nueva York.
Houdini esposado momentos antes de lanzarse a las frías aguas, desde el puente de Weighlock, Nueva York.

 

Momento del salto con un público expectante.
Momento del salto con un público expectante.

 

A Houdini se le atribuyen muchos números de escape, destacando entre otros “La Metamorfosis” donde su partenaire, después de ser esposada y atada, era introducida en un saco y éste dentro de un baúl, que a su vez era cerrado con cadenas y candados. Entonces Harry se subía encima del baúl, levantaba una cortina y a los tres segundos se bajaba la cortina mostrando a Bess totalmente liberada y apareciendo él en el interior del baúl, esposado y atado dentro del saco. Se había producido la metamorfosis.

 

Cartel promocional de
Cartel promocional de “La Metamorfosis”.

 

 

En 1908 presentó el denominado “Bidón de leche” donde Harry se  introducía dentro de un bidón repleto de agua, donde se cerraba la tapa con candados. Se subía la cortina y cuando de nuevo se bajaba, el mago aparecía liberado y el bidón continuaba cerrado.

 

En el interior de
“El bidón de leche”

 

Otro de sus desafíos fue “La cámara de tortura china”, donde con los tobillos atrapados por cepos y  colgado boca abajo por los pies, era sumergido en un grandioso acuario con mil litros de agua cerrado con candados.

 

“La cámara de tortura china”.

 

También realizó a menudo el número de la camisa de fuerza, que consistía en permanecer en el aire maniatado, a muchos metros de altura, para deshacerse de la misma en pocos minutos. Una de estas espectaculares actuaciones la realizó en Times Square de Nueva York.

 

 

En el corazón de Broadway instaló un espectáculo cuyo número estrella consistía en  hacer desaparecer del escenario un enorme elefante.

 

Broadway.
Houdini durante una de sus actuaciones en Broadway.

 

Harry quiso ser un icono de la aviación, para lo cual en 1910 fue el primero en sobrevolar Australia en un biplano. Rodó varias películas como protagonista, que no llegaron al gran público al considerarse que eran más reales sus actuaciones en  directo. También escribió algunos libros describiendo su experiencia personal en el mundo de la magia.

 

El biplano con el que sobrevoló Australia.
El biplano con el que sobrevoló Australia.

 

Corría el 22 de octubre de 1926, cuando después de una de sus actuaciones en Montreal y estando reposando Houdini en su camerino del teatro Princess, unos estudiantes australianos le propusieron propinarle unos puñetazos en su abdomen para demostrar si su fortaleza era tan asombrosa como se comentaba.

 

Houdini aceptó el envite sin protestar, desconociendo que el estudiante elegido para golpearle era un destacado boxeador de la universidad, que le propinó una serie de puñetazos a los que Houdini se mostró impasible.

 

Recibiendo los golpes del líder de los estudiantes.
Recibiendo los golpes del líder de los estudiantes.

 

No obstante, estos porrazos le produjeron una rotura del apéndice, de por sí ya muy castigado por los continuos golpes recibidos durante su larga carrera, una apendicitis que a los pocos días se convirtió en peritonitis.

 

Pese a soportar grandes dolores, Houdini quiso continuar con su trabajo, pero en una de sus actuaciones sufrió un par de desvanecimientos que obligaron a hospitalizarle.

 

Después de algunos días de debatirse contra su sufrimiento el mago confesó: “Estoy cansado de luchar y creo que esta cosa me va a vencer”.

 

En la madrugada del día 31 de octubre de 1926, día de Halloween, a los 52 años fallecía Erik Weisz o Harry Houdini en el hospital Grace de Detroit, Michigan.

 

 Hospital Grace de Detroit, Michigan.
Hospital Grace de Detroit, Michigan.

 

Según el informe médico la muerte fue motivada por una peritonitis, aunque aparentemente  su apéndice ya estaba inflamado antes de recibir los golpes.

 

Aunque nunca se pudo demostrar, también se barajó la teoría de que hubiera podido ser envenenado en el hospital por orden de algún alto personaje perteneciente al mundo del espiritismo, práctica que siempre persiguió y delató Houdini, ya que según sus allegados el mago había mostrado síntomas de mejoría antes de fallecer.

 

Más de dos mil personas acompañaron hasta el cementerio los restos mortales de Harry, tanta multitud como en alguna de sus actuaciones callejeras al aire libre, pero una incógnita flotaba en el ambiente, ¿no será este otro de sus increíbles trucos?

 

Funeral de Harry Houdini.
Funeral de Harry Houdini.

 

Houdini fue enterrado en el cementerio judío de Machpelah en el barrio de Queens, Nueva York. El mausoleo fue diseñado y cuidadosamente calculado por él mismo y su busto es el único que destaca entre el resto de lápidas judías.

 

Su esposa Bess junto a la tumba de su esposo.
Bess junto a la tumba de su esposo.

 

 

Harry había elaborado a lo largo de su vida una clave secreta de diez palabras, que únicamente conocía su esposa.  De esta forma si, después de muerto, Bess conseguía comunicarse con él sabría que era su marido porque le repetiría las diez palabras.

 

Ella celebró varias sesiones de espiritismo con diversos médiums, hasta que en la noche de Halloween de 1936, a los diez años de la desaparición de su esposo y después de esperar más de una hora, ante la atenta curiosidad de los medios de comunicación, dio por terminadas para siempre las reuniones declarando: “Mi última esperanza se ha desvanecido, pues habiendo transcurrido una década desde su muerte, no creo que Harry pueda volver a mí o a nadie. Todo está terminado. . . ¡Buenas noches, amor mío!”, y apagó la vela que simbólicamente alumbraba la foto de Houdini.

 

Ultima sesión de espiritismo de Bess.
Ultima sesión de espiritismo de Bess.

 

Bess junto a la foto de Houdini.
Bess junto a la foto de Houdini.

 

Bess falleció  de un ataque al corazón el 11 de febrero de 1943, en el interior de un tren que la conducía desde Los Ángeles a Nueva York. Tenía 67 años. Por su religión católica su familia se  negó  a que fuera  enterrada junto a su esposo, en el cementerio judío de Machpelah en Queens. Finalmente fue sepultada en el de Gate of Heaven (Puerta del Cielo) de Hawthorne, Nueva York.

 

Tumba de Bess.
Tumba de Bess.

 

Sobre la vida de Harry Houdini se han escrito algunos libros y filmado varias películas. De entre ellas  destaca “El gran Houdini” de 1953, dirigida por George Marshall e interpretada por Tony Curtis y Janet Leigh.

 

Tony Curtis y Janet Leigh, protagonistas de "El gran Houdini" en 1953.
Tony Curtis y Janet Leigh, protagonistas de “El gran Houdini” en 1953.

 

 

“Los mayores engaños se gestan en las mentes de las personas”35

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