Mes: octubre 2017

LUIS SANDRINI

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LUIS SANDRINI

 

Un icono del humor porteño. . .

 

 

Acometer de forma escrita la dilatada trayectoria profesional de este irrepetible actor cómico es una tarea que se me antoja interminable. Por ello voy a tratar de relatar a grandes rasgos una breve pincelada de su vida.

 

Luis Santiago Sandrini Lagomarsino, el que sería conocido artísticamente como Luis Sandrini, nació el 22 de febrero de 1905 en la calle Yerbal, del porteño barrio de Caballito, Buenos Aires, Argentina.

 

Barrio de Caballito

 

Sus progenitores, Luis Sandrini Novella y Rosa Lagomarsino, eran inmigrantes genoveses. Su padre fue un actor teatral propietario de un pequeño circo en San Pedro, provincia de Buenos Aires. Luis tuvo un hermano, Eduardo, tres años menor que él.

 

Antiguo Convento de los Franciscanos en San Pedro, Buenos Aires.

 

Cuando aún no había iniciado sus estudios primarios, el pequeño Luis empezó a trabajar como payaso en la compañía circense junto a sus padres.

 

Aunque en los estudios obtuvo el título de docente jamás llegó a ejercer, pues siempre se sintió atraído por el mundo del circo y la interpretación.

 

Con 18 años se trasladó a Buenos Aires, donde trabajó en el circo Rinaldi como el payaso Augusto, actuando a la perfección y  dándole al personaje su exclusiva pincelada cómica.

 

Calle Florida, Buenos Aires, en 1923.

 

Precisamente, su particular sentido del humor fue el que le facilitó sus comienzos en el teatro.

 

A comienzos de 1930 se incorporó a la compañía teatral de Enrique Muiño y Elías Alippi donde coincidió con la actriz Zaira Chela Cordero, trece años mayor que él, con la que contrajo matrimonio para divorciarse tiempo más tarde.

 

Zaira Chela Cordero

 

Luis fue evolucionando y ascendiendo paulatinamente en el denominado circo criollo,  actuando en funciones gauchescas hasta llegar a convertirse en protagonista de papeles más importantes.

 

Cartel publicitario de El circo criollo.

 

En 1933 Luis obtuvo un gran éxito con su personaje de “el Eusebio” de la obra “Los tres berretines” de Malfatti y De Las Llanderas, que más tarde se llevó al cine.

 

Luis Sandrini en una escena de “Los tres berretines”.

 

Ese mismo año Sandrini debutó en la gran pantalla con “Tango”, de Luis Moglia Barth. En esa película, considerada como el primer film sonoro del cine argentino, compartió rodaje con Pepe Arias, Libertad Lamarque y Tita Merello, con quien mantuvo un apasionado romance sentimental que duró más de diez años.

 

Luis Sandrini con la actriz y cantante Tita Merello.

 

 

Desde entonces Luis Sandrini rodó más de setenta películas, convirtiéndose, sin duda, en la figura más representativa y querida del cine argentino de los años 1930 – 1960.

 

Con la peculiar forma de introducirse en la humanidad de sus personajes, su simpática tartamudez, su simpatía y su inteligencia innata, Sandrini no solamente conquistó al público argentino sino también al de todos los países de lengua hispana.

 

 

La repercusión de sus éxitos cinematográficos le llevaron a actuar en la radio, donde dio vida al famoso Felipe, un porteño sencillo e ingenuo que encantó al público. Más tarde, también pasó al canal 13 de televisión en un  programa de humor, donde actuaban actores como: José Marrone, Pepe Biondi, Carlos Balá, Dringe Farías, Alberto Olmedo, Juan Carlos Altavista y Tato Bores, entre otros.

 

Sandrini en su personaje de Felipe en el canal 13 de televisión.

 

José Marrone

 

Pepe Biondi, Carlos Balá y Dringe Farías.

 

Alberto Olmedo

 

Juan Carlos Altavista

 

Tato Bores

 

En la década de los años 50,  interpretando la obra teatral que más tarde se llevó al cine “Cuando los duendes cazan perdices” conoció a la actriz Malvina Pastorino, con la que contrajo segundas nupcias. Tuvieron dos hijas: Malvina y Sandra.

 

Actuando con Malvina Pastorino, su segunda esposa.

 

Después del tiempo transcurrido, todavía hoy los ya entrados en años recordamos con afecto y agrado la constante devoción de Luis Sandrini hacia “la madre” con expresiones tan graciosas, como “¡La vieja ve los colores!”, correspondiente a la película citada anteriormente.

 

 

Sandrini se convirtió en la  estrella más representativa de la época de oro del cine argentino, algo que más tarde confirmó  con la película “”La cigarra no es un bicho” de Daniel Tynaire, cuyo film originó la “serie de hoteles alojamiento de los años sesenta”.

 

Cartel de la película “La cigarra no es un bicho”.

 

 

Con la caída del peronismo, en 1955, durante un tiempo Luis cambió su profesión de actor por la de carpintero, para lo cual instaló un taller provisional en su propia casa donde, haciendo gala de su buen humor, un cartel colgado en la puerta rezaba:  “Aquí trabaja Sandrini”.

 

Luis con su esposa, la actriz, Malvina Pastorino.

 

A pesar de todo Luis nunca abandonó el arte interpretativo, su gran vocación, con la cual se despidió del mundo terrenal.

 

Mientras se hallaba trabajando a las órdenes de Palito Ortega en el rodaje de la película “Que linda es mi familia!”, junto a la actriz Nini Marshall, Sandrini se sintió indispuesto teniendo que abandonar el plató.

 

Cartel de la película “Que linda es mi familia!”.

 

 

Dieciséis días después, el 5 de julio de 1980 falleció a los 75 años de edad en el Sanatorio Güemes, donde se hallaba internado.

 

Sanatorio Güemes, Buenos Aires.

 

Más de 50.000 personas dieron el último adiós al actor, cuyos restos fueron expuestos en el teatro Presidente Alvear de la capital porteña.

 

Teatro Presidente Alvear.

 

Su gran humanidad, su sonrisa, su sentido del humor y su profesionalidad cautivaron no solamente al público y la crítica de su Argentina natal, donde se ganó el cariño de mayores y pequeños, sino también  los de España, la comunidad de habla hispana de Estados Unidos y Sudamérica.

 

Tumba de Luis Sandrini en el cementerio de la Chacarita de Buenos Aires.

 

Entre los muchos reconocimientos y galardones obtenidos por Luis Sandrini figuran, entre otros:

 

• Premio de la Academia de Artes y Ciencias Cinematográficas   de Argentina al mejor actor de 1950 por “La culpa la tuvo el otro” y mención especial de 1949 por su brillante actuación en   el cine argentino.

 

 

• Premio Cóndor de Plata al mejor actor cómico de 1950 por     “Don Juan Tenorio” y “Juan Globo”, en 1954, por “La casa         grande” y en 1972, por “La valija”.

 

 

• Premio Konex de Honor en 1981, a título póstumo.

 

Malvina Pastorino, viuda de Luis Sandrini, recogiendo el premio Konex.

 

Unos años antes, en 1975, había sido nombrado Director Artístico de la TV argentina.

 

Luis Sandrini decía: “Estoy conforme con mi vida, porque hice todo lo que sentí y porque trabajé durante 50 años respetando al público”.

 

“Soy un cómico sentimental, hacer lo que hago me ayuda a vivir”. . .

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