MERCEDES SOSA

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MERCEDES  SOSA

 La Negra Sosa. . .

 

Tarea harto difícil glosar la vida y la trayectoria profesional de esta gran artista argentina, no obstante, ahí queda este sencillo compendio.

 

Haydée Mercedes Sosa, considerada como la  mayor exponente del folklore argentino y una de las cantantes más importantes de la música popular de Latinoamérica, nació el 9 de julio de 1935 en San Miguel de Tucumán. En esa fecha se conmemora, justamente,  el aniversario  de la Independencia de 1816 que también fue  firmada en Tucumán, atractiva ciudad del norte argentino que este narrador tuvo la ocasión de visitar, hace apenas un par de años, y con la que quedó encantado. 

 

Catedral de San Miguel de Tucumán.

  

Mercedes fue la tercera de los hijos de unos humildes diaguitas calchaquíes. Su padre trabajaba en la industria azucarera y su madre ejercía como asistenta en la limpieza de  diferentes casas.

 

La familia había acordado llamarla Marta Mercedes, pero su padre, al inscribirla en  el Registro Civil y al parecer por olvido, lo hizo como Haydée Mercedes.

 

Martita con siete años.

 

A pesar de ello en el ámbito familiar se la nombró siempre como Marta, aunque para el gran público fue siempre Mercedes Sosa, “la Negra Sosa”.

 

Sus padres eran fervorosos peronistas por lo que, para celebrar el 17 de octubre, día de la Lealtad Peronista, viajaron gratuitamente en tren hasta Buenos Aires.

 

Precisamente ese día se llevaba a cabo un acto en el colegio de Martita. La directora le encargó que encabezara el coro para interpretar el Himno Nacional Argentino. Tal como le pidieron, cantó muy fuerte y al terminar recibió  grandes elogios.

 

Más tarde, sus compañeras de colegio la animaron para que acudiera a un concurso de canto en la cadena de radio LV 12 de Tucumán, en la que se buscaban nuevas voces.

 

Aunque siempre sintió un tremendo pánico escénico, Marta, con su cabello de color azabache, profundos ojos negros y facciones indígenas, se presentó al certamen, aunque por temor a que se enteraran sus padres lo hizo con el nombre de  Gladys Osorio, cantando “Triste estoy”, de Margarita Palacios, con el que ganó el primer premio, consistente en dos meses de actuación en la emisora.

 

Margarita Palacios

 

Mercedes cuando se hacía llamar Gladys Osorio.

 

Con 15 años y a escondidas de su familia continuó actuando en la radio, hasta que un día su padre al enterarse le dijo: “¿Te parece bien que una muchacha criada y preparada para ser una señorita ande metida en la radio?  Mírame a los ojos hija, te felicito, Gladys Osorio”.

 

A partir de ese momento se dedicó al canto con el nombre de Mercedes Sosa. Sus actuaciones las efectuaba en el circo de los Hermanos Medina, en fiestas organizadas por el peronismo y sobre todo en la radio, donde interpretaba boleros en el conjunto de los Hermanos Herrera que dirigía Tito Cava.

 

Tito Cava

 

En 1957, Mercedes se casó con el músico Manuel Oscar Matus, en lo que siempre afirmó que fue un flechazo desde el momento que le conoció. El matrimonio se trasladó entonces a la ciudad de Mendoza, famosa por sus excelentes vinos, y fue allí donde tuvieron a su hijo Fabián.

 

Manuel Oscar Matus

 

Mercedes y Manuel.

 

Al poco tiempo establecieron una colaboración artística con el locutor y rapsoda Armando Tejada Gómez, que llegaría a ser de una gran transcendencia en la profesión de la cantante.

 

Armando Tejada Gómez

 

Mendoza se convirtió, junto a Tucumán y Buenos Aires, en uno de los lugares preferidos por Mercedes, que solía decir: “En Mendoza está mi felicidad, me hice mujer, nació mi hijo y me realicé artísticamente y Tucumán es mi cuna”. También sentía un gran aprecio por Montevideo donde, por vez primera, fue tratada como una gran artista cuando actuó en Canal 12 y Radio El Espectador.

 

Mendoza.

 

Montevideo

 

Los inicios de Mercedes Sosa en el mundo de la canción coincidieron con unos momentos en que el tango, de gran raigambre y popularidad en Buenos Aires, estaba siendo amenazado por la música de origen folklórico, como consecuencia de la llegada a la capital argentina de personas procedentes de las provincias y del campo.

 

Mercedes a los 25 años.

 

Todo ello favoreció la proyección de la Negra, que se presentó ante el público interpretando canciones con raíces rurales, acompañándose casi siempre de su inseparable timbal.

 

 

Su primer álbum lo grabó en 1962 con el título de “La voz de la zafra” (la siega de caña de azúcar), que no gozó de gran repercusión. Más tarde, ese mismo disco se volvió a editar con el nombre de “Canta Mercedes Sosa”.

 

Portada del disco.

 

El 11 de febrero de 1963, en el Círculo de Periodistas de Mendoza, Mercedes, con la presencia de su esposo Manuel, el poeta Armando Tejada Gómez y Tito Francia, fundaron el Movimiento del Nuevo Cancionero, que a nivel popular se presentó como una corriente renovadora del folklore argentino.

 

 

Pese a tener que vencer y luchar contra prejuicios ideológicos y culturales, la Negra siempre se mantuvo fiel a los principios del Nuevo Cancionero, seleccionando las letras de sus canciones con seriedad para que tuvieran una expansión hispanoamericana, un vínculo con el pueblo y diálogo constante con los jóvenes autores en cualquiera de sus facetas musicales: rock, tango o pop.

 

Su esposo se separó de ella en 1965, dejándola sola con su hijo de seis años en una situación bastante precaria. Este inesperado revés emocional la marcó para el resto de su vida.

 

Con su hijo Fabián.

 

Muchos años después, Mercedes declaró: “Yo no dejé ese matrimonio. Él me dejó. Me abandonó con mi chiquito Fabián. Una chica tucumana se casa para toda la vida. Eso me destruyó”.

 

Como consecuencia de su separación, Mercedes Sosa se ubicó en Buenos Aires, ciudad que amó y consideró como suya en la que grabó su segundo disco: “Canciones con fundamento”, que al igual que sucediera con su primer álbum pasó sin pena ni gloria para posteriormente convertirse en  una de las bases importantes  del Nuevo Cancionero. 

 

Buenos Aires

 

Sorprendentemente, en el mes de enero de  ese mismo año la Negra consiguió triunfar entre el gran público. Fue en Cosquín, provincia de Córdoba, con motivo de la celebración de la quinta edición de su festival folklórico.

 

El gran cantoautor Jorge Cafrune, sin permiso de los organizadores del evento y a iniciativa propia, hizo subir al escenario a Mercedes, presentándola al público de esta forma: “Se que me voy a llevar un tirón de orejas por parte de la Organización, pero quiero que escuchen el canto purísimo de esta revelación tucumana llamada Mercedes Sosa”.

 

Jorge Cafrune

 

Mercedes, acompañada únicamente de su bombo, interpretó “Canción del derrumbe indio” de Fernando Figueredo Iramain, (un canto en alusión a la conquista española). Antes de que finalizara su actuación el público la interrumpió con sus aplausos, erigiéndose en la gran sensación del festival.

 

 

A raíz de su triunfo en Cosquín le llegó la oferta de la discográfica PolyGram  para grabar su tercer álbum: “Yo no canto por cantar”, que la catapultó a la fama.

 

Portada del disco.

 

Mercedes jamás olvidó sus raíces, prueba de ello son los discos en los que puso voz a varios compositores tucumanos como el Chivo Valladares, Pepe Núñez, Pato Gentilini o los hermanos Núñez con su inmortal  “Tristeza”.

 

 

La Negra inició  en 1967 una triunfante gira por Europa y Estados Unidos. Un año más tarde lanzó el álbum “Con sabor a Mercedes Sosa”, que contenía “Al jardín de la República” dedicado a su Tucumán, tema que siempre incluyó en su repertorio.

 

 

Mercedes no dejó de grabar discos y su fama se extendió por el mundo entero.

 

En 1969 publicó  el disco “Mujeres argentinas” que incluía “Alfonsina y el mar”, cuyo  tema se convirtió en un gran éxito.

 

 

En la primavera de ese mismo año se presentó por vez primera en Chile, donde grabó dos canciones de dos autores chilenos: “Gracias a la vida” de Violeta Parra y  “Te recuerdo Amanda” de Victor Jara, tristemente torturado y asesinado en su país años más tarde.

 

Violeta Parra

 

Victor Jara

 

 

Durante el gobierno de Salvador Allende en Chile, como tributo a la cantautora chilena, grabó  “Homenaje a Violeta Parra”, con el que alcanzó un gran éxito.

 

Portada del disco

 

Debutó por primera vez en España en enero 1973, durante la dictadura del general Franco. Fue en el Palacio de los Deportes de Barcelona y el gobierno prohibió que se efectuara ningún tipo de publicidad. No obstante, el recinto se llenó de un público deseoso de oír a Mercedes Sosa, hasta tal  punto que la artista, durante su intervención, lloró de emoción.

 

El vetusto Palacio de los Deportes de Barcelona en 1973.

 

Con el golpe de estado de Pinochet en Chile en 1973, Mercedes declaró que no volvería a cantar en ese país hasta que cesara la dictadura.

 

 

En ocasión de la visita de la cantante norteamericana Joan Baez a Argentina, en 1974, ésta canto a dúo con la Negra la canción “Gracias a la vida”, de la chilena Violeta Parra, tema que Mercedes había grabado años antes y que la Baez difundió con su álbum, editado en español, entre el público de lengua anglosajona.

 

 

Mercedes Sosa, desde su juventud, nunca ocultó su tendencia peronista y en la década de los sesenta se había afiliado al Partido Comunista por lo que, tras la sublevación militar argentina del 24 de marzo de 1976, sus discos fueron vetados y ella formó parte de las listas negras de la dictadura.

 

Durante ese período y a pesar de las constantes intimidaciones, editó varios álbumes en los que interpretó temas de Atahualpa Yupanqui, Maria Elena Walsh, Chico Buarque o el brasileño Milton Nascimento, entre otros.

 

Cuando en 1977 el país vivía un clima tremendamente opresivo, la Negra,  con su álbum “Mercedes Sosa interpreta a Atahualpa Yupanki”, le rindió un homenaje al gran cantor y compositor argentino.

 

 

En 1978, con motivo de un concierto suyo en la bonaerense ciudad de La Plata, fue apresada en pleno escenario junto al público asistente. La pena que se le impuso fue que podía entrar y salir del país pero con la expresa prohibición de no cantar.

 

En febrero de ese mismo año, de un tumor en la cabeza falleció su segundo esposo y representante, Francisco Pocho Mazitelli, con el había convivido trece años. Fueron unos momentos muy angustiosos para la Negra Sosa, quién declaró  que había sido una loca viajando con su bombo y que en más de una ocasión había pensado en el suicidio.

 

Mercedes con su segundo marido Francisco Pocho Mazitelli.

 

Entre  1979 y 1982 vivió exiliada en Paris y Madrid, donde no dejó de registrar temas relacionados con Latinoamérica, alguno de ellos haciendo alusión al exilio como “La flor azul”, “Cuando me acuerdo de mi país” o “Los mareados” que fue el primer tango grabado por la artista.

 

Tras la Guerra de Malvinas y poco antes de que el régimen militar iniciara el traslado del poder a un gobierno civil, la cantante regresó  a Argentina, en febrero de 1983, para actuar junto a numerosos exponentes de diferentes corrientes de la música nacional como el tango, el rock y el folklore.

 

Fueron trece conciertos que llenaron a rebosar el Teatro Ópera de Buenos Aires y que se convirtieron en una reivindicación  contra la dictadura. De ellos nació un doble disco en vivo con el título de “Mercedes Sosa en Argentina”.

 

Teatro Ópera de Buenos Aires

 

Cabe resaltar que en esas actuaciones se fraguó el inicio de una aproximación histórica entre el rock y el folklore, cuando Mercedes Sosa cantó junto al rockero Charly García “Cuando ya me empiece a quedar solo”.

 

 

En ocasión del histórico Concierto por la Paz en Centroamérica de 1983 en apoyo al gobierno sandinista nicaragüense, la Negra actuó junto a otros relevantes artistas hispanoamericanos. El recital fue grabado en un álbum titulado “Abril en Nicaragua”, donde Mercedes interpreta “Sólo le pido a Dios” y “Cuando tenga la tierra”.

 

 

Recobrada la democracia el 10 de diciembre de 1983, Mercedes Sosa se estableció en Argentina, donde como siempre vivió implicada en la defensa de los derechos humanos y la libertad.

 

En 1988, convertida en productora, la Negra organizó en el Luna Park de la capital porteña uno de los espectáculos más importantes presentados en Argentina: “Sin Fronteras”, en el que, entre otras, actuó con la venezolana Lilia Vera, la mexicana Amparo Ochoa, la colombiana Leonor González Mina, la brasileña Beth Carvalho y las argentinas Teresa Parodi y Silvia Garré.

 

Lilia Vera

 

Amparo Ochoa

 

Leonor González Mina

 

Beth Carvalho

 

Teresa Parodi

 

Silvia Garré

 

A partir de 1990 a la tucumana se la empezó a conocer como “La Voz de América”, confirmándose como una de las mejores cantantes a nivel mundial.

 

Mercedes Sosa actuó junto a los más destacados cantantes de la época, en los más prestigiosos conciertos y en los teatros más importantes del mundo, como el Lincoln Center y el Carnegie Hall de Nueva York, el Mogador de Paris, el Concertegebouw de Amsterdan, el Coliseo de Roma ó el Teatro Colón de Buenos Aires, entre muchos otros.

 

A principios de 1993 fue la anfitriona del Festival Internacional de Viña del Mar en  Chile, donde actuó  junto a cantantes argentinos de la talla de  Víctor Heredia, Teresa Parodi o Julia Zenko.

 

Viña del Mar

 

En noviembre de 1994 grabó “Gestos de amor”, que se convirtió en Disco de Platino.

 

Portada del disco.

 

Al mes siguiente, en el Segundo Concierto de Navidad, una iniciativa por la paz del papa Juan Pablo II, Mercedes Sosa actuó en la Sala Nervie del Vaticano representando a  las voces de América donde también participaron además la soprano Renata Scotto y el tenor español Alfredo Kraus.

 

Con motivo de la elección en 1995 del represor Antonio Domingo Bussi como gobernador en la provincia de Tucumán, la Negra Sosa manifestó que no volvería a cantar más en la tierra que la vio nacer. Cuatro años después Bussi dejó de gobernar y Mercedes, a los pocos días, volvió a actuar en Tucumán manifestando: “Tal como hace años decidí no cantar más en Chile mientras gobernara Pinochet, lo mismo he hecho aquí durante el mandato de Bussi, viva Tucumán menos uno”. Nueve años más tarde, en 2008, Bussi fue condenado a cadena perpetua por sus crímenes contra la humanidad.

 

Antonio Domingo Bussi

 

Al terminar el álbum “Escondido en mi país” en 1996, lo presentó durante cinco conciertos en el porteño Teatro Opera, con el aforo a reventar de un público anhelante de folklore, e  inició una gira por Sudamérica y Estados Unidos.

 

 

Con el rockero Charly García asistió, en 1997, a varios espectáculos en Cosquín, Buenos Aires, Salta y Bogotá, Colombia.

 

Un año más tarde y tras varios meses de trabajo en Nueva York, Madrid y Buenos Aires, la Negra, con temas del cantante, grabó junto a él “Alta Fidelidad. Mercedes Sosa canta Charly García”, un ´disco con una docena de canciones.

 

Más tarde coincidió con el rockero en varios conciertos a lo largo de sus respectivas carreras.

 

Mercedes con Charly García

 

Dos años después reinició sus actuaciones viajando por todo el mundo con un nuevo espectáculo.

 

Coincidiendo con el inicio del nuevo milenio grabó el álbum “Misa Criolla” de Ariel Ramírez, que Mercedes  le dedicó a su madre y por el cual obtuvo el premio Grammy Latino a la mejor interpretación de una obra musical.

 

 

Ese mismo año, en un recital en el estadio de fútbol del Club Boca Juniors “La Bombonera”, de Buenos Aires, cantó a dúo junto a Luciano Pavarotti los temas: “Caruso” y “Cuore ingrato”.

 

 

En 2001 grabó un doble disco titulado “Acústico”, con cuyo nombre ofreció una serie de recitales en el teatro Gran Rex de Buenos Aires  obteniendo una enorme repercusión con versiones actualizadas de temas destacados de la cantante con sonidos diferentes.

 

 

Con “Acústico” inició de nuevo giras por Argentina, Europa y Norteamérica con un gran éxito mediático y de público.

 

Sus problemas de salud empezaron a pasarle factura, por lo que tuvo que empezar a cantar sentada.

 

El 30 de junio de 2008 cantó en Tucumán para los presidentes de los siete países miembros de Mercosur (Argentina, Bolivia, Brasil, Chile, Paraguay, Uruguay y Venezuela).

 

Sus últimos trabajos fueron “Cantora”,  un doble álbum de 34 canciones que interpretó a dúo con prestigiosos cantantes iberoamericanos y que terminó con el Himno Nacional Argentino,  y  “Cantora II”,  un segundo volumen realizado a mediados de 2009, donde repitió duetos con 35 cantantes nacionales e internacionales de la talla, entre otros, de Joan Manel Serrat,  Shakira, Diego Torres, Julieta Venegas, Gustavo Cerati, Jorge Drexler, Caetano Veloso, Charly García, Teresa Parodi, Victor Heredia, Vicentico, Calle 13 y Luis Alberto Spinetta.

 

 

Algunos críticos consideraron como antológicos ambos álbumes y fueron nominados a tres Grammy Latinos 2009 al mejor del año. A título póstumo ganó como mejor álbum fotográfico y de diseño de portada por “Cantora”.

 

Debido a una disfunción renal agravada por un fallo cardio-respiratorio, el 18 de septiembre de 2009 Mercedes Sosa ingresó en el Sanatorio de la Trinidad, del popular barrio de Palermo de Buenos Aires. Según su médico personal, Mercedes, desde hacía más de treinta años, padecía una enfermedad denominada Chagas-Mazza.

 

Sanatorio de la Trinidad.

 

El 2 de octubre entró en estado crítico, teniendo que ser inducida a un coma farmacológico. Falleció el día 4 de octubre, a los 74 años de edad.

 

Sus restos mortales fueron trasladados al Congreso Nacional de la Argentina, donde familiares, personalidades políticas con el presidente de la Nación a la cabeza, ministros, artistas y  gente que tuvo que ver con ella visitaron su féretro en el “Salón de los pasos perdidos”. Varios artistas la despidieron cantando a una sola voz “Alfonsina y el mar”.

 

 

El entonces presidente Néstor Kirchner junto a su esposa en el velatorio.

 

Una gran multitud acompañó el cortejo fúnebre hasta el cementerio de la Chacarita de Buenos Aires donde, cumpliendo sus deseos, sus restos fueron incinerados y sus cenizas enterradas en los tres lugares preferidos por Mercedes: Tucumán, Mendoza y Buenos Aires.

 

Mercedes Sosa fue nombrada “Ciudadana Ilustre de Tucumán” por toda su trayectoria artística y de entre los muchos reconocimientos recibidos por la artista destacan:

 

Orden del Comendador de las Artes y las Letras del Ministerio de Cultura de la República Francesa, de 1989.

 

 Ciudadana Ilustre de la Ciudad de Buenos Aires, de 1992.

 

 Premio ACE de 1993 por su disco “Sino”.

 

Martín Fierro de 1994 al mejor show musical de televisión.

 

Gran Premio CAMU-UNESCO 1995, otorgado por el Consejo Argentino de la Música y por la Secretaría Regional para América Latina y el Caribe, del Consejo Internacional de la Música de la UNESCO, el Martin Fierro 1994 al mejor show musical en televisión.

 

Konex de Platino 1995 a la Mejor Cantante Femenina de Folklore y Konex de Brillante a la Mejor Artista Popular de la Década.

 

Medalla Simöes Lopes Neto, de 1996, del Gobierno de Rio Grande do Sul, Porto Alegre, Brasil, en honor a los méritos artísticos y personales puestos al servicio de la unidad de los pueblos.

 

En la ciudad alemana de Aix-la-Chapelle, premio CIM-UNESCO de 1996 del Conseil International de la Musique con sede en París , destinado a músicos que se han destacado en todo el mundo.

 

Premio de la UNIFEM, organismo de las Naciones Unidas, por su labor en defensa de los derechos de la mujer.

 

Condecoración con honores, en 2005, por el Senado argentino, con el premio Sarmiento en reconocimiento a su trayectoria artística, su compromiso social, y su lucha a favor de los Derechos Humanos.

 

Premios Grammy Latinos y Premios Gardel.

 

Embajadora cultural de Mendoza, en 2008, junto al grupo Karamelo Santo.

 

Embajadora de Buena Voluntad de la UNESCO para Latinoamérica y el Caribe.

 

Embajadora regional de los “Embajadores de buena voluntad de la UNICEF”.

 

Orden del Mérito de la República Federal de Alemania.

 

Medalla al Mérito Cultural del Ecuador.

 

Placa de la Universidad Mayor de San Marcos, Perú, en reconocimiento a sus treinta años de difusión del cante latinoamericano.

 

Participó en un par de películas, “El Santo de la Espada” de 1970 y “Güemes” (La tierra en armas) de 1971, ambas del director Leopoldo Torre Nilsson. Asimismo intervino en la banda sonora del filme “Convivencia”, cantando un tema con Roberto Goyeneche y otro con Pablo Milanés. En 1990 interpretó el tema “Siempre en ti”,  en la película “Verano del potro”.

 

A lo largo de su carrera publicó más de 50 álbumes y colaboró con los artistas nacionales e internacionales más importantes del mundo.

 

 

Mercedes Sosa, “La voz de la tierra”,” La madre de América”, “La Negra Sosa”, o simplemente, “La Pachamama”. . .

 

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